Добавил:
ivanov666
Опубликованный материал нарушает ваши авторские права? Сообщите нам.
Вуз:
Предмет:
Файл:Стилистика испанского языка. Курс лекций и задания для практических занятий. Учебное пособие
.pdf
61
que sin embargo no logró extender su uso, hasta el advenimiento de
internet, cuando se comienza a usar en chats instantáneos.
¡Tan bonito el clima del día de hoy! (es un día nublado y lluvioso).
Si sabes caminar ¿verdad? (después de que alguien se ha caído).
¡Cuidado con el sol, ojalá y no te lastime los ojos! (se ve a una persona
utilizando lentes de sol en un lugar cerrado).
¿Así o mas guapo? (pasa por enfrente un hombre muy feo).
¡Esa mujer seguro que quiere pasar desapercibida! (viendo a una
mujer vestida de colores brillantes).
La dilogía o equívoco es utilización de una palabra con doble
significado – uno real y otro imaginario – en el texto:
las hojas del tiempo (folios del calendario / días )
pecosa en las costumbres y en la cara
Gatos le guardan de gatos (Fco. de Quevedo, “Poderoso caballero es
don dinero”).
Quisiera ir a China para orientarme un poco (Blas de Otero, “Oriente”).
Se entiende por juego de palabras o calambur un recurso que permite
cambiar el significado de una oración al agrupar las sílabas de manera
diferente a la original:
Elena no viene hoy – El enano viene hoy.
Entre el clavel blanco y la rosa roja Su majestad es coja (escoja) -
Francisco de Quevedo a la reina Mariana de Austria.
Otro caso es la actualización simultánea de dos significados alcanzada
a través de repetir la palabra dos veces, se basa en la polisemia u
omonimia:
Ayer discutí con el camarero. - ¿Por qué? ¿cuándo? ¿cómo? – Porque
cuando como me gusta que me traten con esmero.
La palindromía consiste en construir frases de manera que se lean
igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda: Dábale el arroz a
la zorra el abad.
La antanaclasis es un tipo de juego de palabras, es la repetición de
significantes idénticos que pertenecen a palabras distintas por sus
significados:
escudos pintan escudos (Luis de Góngora).
La zeugma (también ceugma, del griego conectar) es una figura
retórica que consiste en omitir una palabra en una oración para alcanzar
un efecto humorístico. Este recurso se basa en la polisemia de palabras:

62
una misma palabra entra en diferentes combinaciones realizando
diferentes significados – primario y derivado.
A Pedro le gusta María, español y café cortado por la noche.
Consiste en la elipsis en una oración de un término enunciado en otra
contigua. Según la morfología del término, se distinguen: 1) zeugma
simple: cuando la forma sobreentendida se puede recuperar en igual
forma al término original: la vi marchar, pero no (la vi) volver; 2) zeugma
complejo: Cuando al final de una serie de elementos del mismo nivel
sintáctico se introduce una función gramatical diferente, que actúa como
factor sorpresivo y de ruptura: ...un aire fragoroso que te envuelva y te
acaricie y doce pisos.
Según la posición del término en la frase, se distinguen:
Junto con los recursos mencionados, podemos observar también el
retruécano o conmutación. Es una figura del lenguaje de carácter lúdico,
formada por la repetición de dos frases que contienen las mismas
palabras en orden distinto, de forma que contrasten o se presenten como
antitéticos:
No son todos los que están ni están todos los que son.
La elipsis es una figura retórica que consiste en la supresión de algún
término de la oración, que aunque sea necesario para la correcta
construcción gramatical, se sobreentiende por el contexto:
Por una mirada, (doy) un mundo, Por una sonrisa, (doy) un cielo.
Yo llevaba las flores y ellos, el incienso.
Félix cantaba una canción romántica y sus amigos, unos boleros.
La preterición es una figura por la que se aparenta que se omite lo que
en realidad se está diciendo:
No quiero ni mencionar el daño que ha hecho a los que confiaron en
sus promesas.
La reticencia o aposiopesis o pretención ('silenciamiento') es una de
las figuras de omisión. Consiste en dejar incompleta una frase,
destacándose más lo que se calla que lo que se dice:
Si yo hablase...
Fulano es un triunfador, mientras que yo ... no tienes más que
mirarme.
Siempre recordaré a mi mejor amigo José... Lo siento, no puedo
encontrar las palabras... José estaba...

63
La hipérbole es una figura retórica que consiste en una exageración
intencionada con el objetivo de plasmar en el interlocutor una idea o una
imagen difícil de olvidar. Debe ser algo alegórico o irreal, contrario al
sentido común, es lo que choca de repente. Los grandes maestros
literarios de la historia han recurrido a menudo a esta figura literaria. Un
ejemplo de ello es Gracián cuando dice: «Devoró libros, pasto del alma».
«No hay extensión más grande que mi herida» (Miguel Hernández).
«Porque te miro y muero» (Mario Benedetti).
Otros ejemplos: ¡Te llamé un millón de veces!
Sus brazos eran tan largos que se salían por la ventana.
El folio parecía una lámina de nieve.
Sonrisa de oreja a oreja.
¡Oh, más dura que mármol a mis quejas, y al encendido fuego en que
me quemo más helada que nieve, Galatea!
La meiosis (atenuación) es una oposición lógica y psicológica a la
hipérbole. Es una disminución, debilitamiento, reducción de
características actuales del objeto. Sirve para intensificar la insignificancia
de lo dicho:
Te saldrá un duro.
Le ruego acepte este pequeño detalle.
El tiempo es normal (comprendemos: buen tiempo).
Calidad aceptable (comprendemos: buena calidad).
La lítotes (lítote) es una forma específica de la meiosis, o sea una
figura retórica, relacionada con la ironía y el eufemismo, mediante la cual
se afirma algo, disminuyendo (atenuando) o negando lo contrario de lo
que se quiere afirmar o decir: No poco = Mucho. No está bien = Está mal.
Constituye en realidad una clase de perífrasis o circunloquio.
Aquello no estuvo nada mal (estuvo muy bien).
Eso no es muy inteligente por tu parte (es una tontería).
Juan, tu novia... no es muy guapa ¿eh? (es fea).
La antítesis es un recurso estilístico que consiste en contraponer dos
sintagmas o frases en cada uno de los cuales se expresan ideas de
significación opuesta o contraria (antítesis propiamente dicha) o
impresiones más subjetivas e indefinidas que se sienten como opuestas
(contraste):
escribió estos versos: Los niños van por el sol y las niñas, por la luna.
(José Agustín Goytisolo).

64
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. (Pablo Neruda).
Cuando quiero llorar no lloro,y, a veces, lloro sin querer. (Rubén Darío).
El oxímoron (del griego oxys – fino y moros – estúpido) es una figura
retórica que une en un solo sintagma dos palabras de significado opuesto:
la música callada, humildemente orgulloso, casi seguro, alarma silenciosa,
abogado honesto, brillar por su ausencia, ciencia ficción, esperar lo
inesperado, historia del futuro, luz oscura, pequeño gigante, prohibido
prohibir. El oxímoron se diferencia de la antítesis en que mientras ésta es
una oposición lógica, aquél se caracteriza precisamente por ser una unión
contraria a lógica.
La ironía y la paradoja, a diferencia del oxímoron y la antítesis, son
figuras discursivas. La paradoja o antilogía es una figura de adición a
partir de la cual surge oposición semántica. Consiste en la unión de
construcciones semánticas que son incompatibles aparentemente:
Todo lo mudará la edad ligera
Por no hacer mudanza en su costumbre. (Garcilaso de la Vega).
Si queres la paz, prepara la guerra.
Todos los animales son iguales pero unos son más iguales que otros.
(G. Orwell).
La gradación es una colocación de frases en un orden ascendente o
descendente desde el punto de vista lógico, emocional, etc.
El climax es el punto culminante o más elevado de u proceso o
gradación ascendente, ya en un poema, ya en una acción dramática:
Si no logro lo que quiero me frustro, si me frustro me deprimo, si me
deprimo no como, y si todo continúa muero.
El anticlimax tambien llamado bathos es una figura de pensamiento
consistente en una gradación descendente (Allí los ríos caudales, allí los
otros medianos y más chicos.), pudiendo ir desde lo sublime a lo común,
lo vulgar o lo ridículo. Por ejemplo, hablar de amor espiritual y pasar
súbitamente a comentar recetas de cocina.
El hipérbaton es una figura retórica que consistente en alterar el
orden lógico de los términos que constituyen una frase:
Si mal no recuerdo (si no recuerdo mal).
A Dios gracias (gracias a Dios).
Bien está (está bien).
Hacer se puede (se puede hacer).
Se enfatiza el elemento en la posición alterada.

65
La pregunta retórica (interrogación retórica) es una pregunta que no
presupone ninguna respuesta: ¿Cuántas veces tengo que decirte que te
vayas?
Tema 4. Figuras de explotación de los sonidos
La eufonía es una sonoridad agradable que resulta de la acertada
combinación de los elementos acústicos de las palabras:
Claras horas de la mañana / en que mil clarines de oro / dicen la divina
diana: / Salve al celeste sol sonoro.
La aliteración es una figura que, mediante la repetición de fonemas,
sobre todo consonánticos, contribuye a la estructura o expresividad del
verso:
De góndolas y liras en los lagos…
Es de empleo frecuente en los trabalenguas, así como en los textos
compuestos para enseñar a los niños a pronunciar determinado sonido:
El perro de San Roque no tiene rabo porque Ramón Rodríguez se lo ha
cortado.
Los trabalenguas también se utilizaban como una especie de test de
pronunciación a quienes no son del todo autóctonos; durante la Guerra de
Sucesión, los catalanohablantes, que eran austracistas, forzaban a decir a
aquellos que sospechaban que no lo eran: Setze jutges d’un jutjat mengen
fetge d’un penjat (“Dieciséis jueces de un juzgado comen del hígado de un
colgado”).
La asonansia es la repetición de la misma vocal tónica dentro de palabras
que tengan terminaciones consonánticas diferentes. Noemalmente se
combina con la aliteración: La libélula vaga de la vaga ilusión (Rubén Darío).
Ejemplos: conoce, ponce, bronze, monse, pose, troce, coce, entonces, voces,
flores, closet, bronce.
La similicadencia consiste en colocar de forma próxima palabras que
posee sonidos semejantes:
...oro, lloro e imploro, cuando estoy solo y rememoro...
Las onomatopeyas son unidades léxicas cuyo significado está relacionado
con las propiedades acústicas del significante. El caso más claro es el de las
palabras que imitan con su significante los ruidos o sonidos de la naturaleza
(crac, splash, plof, etc.). La onomatopeya es un fenómeno de imitación
graduable. Habrá, al menos, tres escalas: a) la de imitación simple del sonido,

66
es decir, palabras creadas por reproducción o imitación total del sonido (miau,
guau guau, etc.); b) la de adaptación del sonido, llamada onomatopeya
cinética – palabras creadas imitando los rasgos sonoros más destacados, de
acuerdo con las reglas fonotácticas de la lengua (chirriar, maullar, murmullo,
susurrar, ladrar, etc.); c) la de simbolismo sonoro, llamada onomatopeya
fonoestilística, explotando los recursos fónicos del lenguaje, por ejemplo, con
la colocación sucesiva de palabras que comiencen o contengan una f se creará
el efecto de viento, si es una r, el de tambores, tormenta, etc.
Las onomatopeyas pueden ser visuales o auditivas. Las visuales,
utilizadas en la poesía de vanguardias desde Apollinaire, pueden utilizar la
metáfora gráfica o caligrama: “Locomotora”. Las auditivas son las más
usadas en la poesía clásica.
Imitando el canto de los pájaros:
Cuando canta la calandria / Y responde el ruiseñor (Romance, XV).
El poeta madrileño Alonso de Ercilla logra extraordinarios efectos con
el uso de la onomatopeya; por ejemplo, reproduciendo el temblor físico
de la grima:
Aquel que por valor y pura guerra,
hace en torno temblar toda la tierra (Araucana).
Es muy citado el verso de Garcilaso en que reproduce el zumbido de
una colmena:
En el silencio solo se escuchaba
Un susurro de abejas que sonaba. (Égloga III de Garcilaso, XVI).
Otros ejemplos:
¡Boom! (bomba o explosión), ¡fuiii! (silbido), toc (golpe), ¡crack!
(quebradura), crash (algo que se rompe), ¡burble, burble! (líquido
hirviendo), gluglú (burbujas en el agua), ¡ZZZZZZ! (flecha), ¡glup! (tragar
saliva), ¡grrr, arff! (león), bip (pitido agudo), bla-bla-bla (hablar,
conversación), hmmm (malestar, duda), jaja, jeje, jiji, jojo (risa), mmm (qué
rico), muac (beso), ñam (masticar, comer), cuac (pato), kikiriki (gallo), etc.
Tema 5. Figuras de repetición
La metábole es una figura del lenguaje consistente en la repetición de
varios sinónimos parciales con el fin de producir un efecto estilístico de énfasis:
¡Fantástico! ¡Estupendo! ¡Maravilloso!

67
El paralelismo (isocolon) es una de las figuras de repetición. Se trata
de la semejanza formal en la estructura entre distintas secuencias de un
texto. Puede ser
1. completo: igualdad o semejanza casi total.
Tu frente serena y firme... / Tu risa suave y callada.
Los suspiros son aire y van al aire / Las lagrimas son agua y van al
agua.
2. parcial:
Miré sin poder creer / Cogí su brazo / Di un llanto angustioso.
El quiasmo es clasificado como una de las figuras literarias de
repetición. Consiste en repetir palabras o expresiones iguales de forma
cruzada y manteniendo una simetría, a fin de que la disparidad de
sentidos resulte a su vez significativa:
...no preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregúntate lo que tú
puedes hacer por tu país. (John F. Kennedy).
La humanidad debe poner un fin a la guerra o la guerra pondrá fin a la
humanidad. (John F. Kennedy).
Cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer.
La repetición estilística abarca la isotopía (Rastier, 1972) y sus tres
variantes – la isosemia o repetición sémica, la isotaxia o repetición
sintáctica y la isofonía o repetición fonética. Se destacan diferentes tipos
de repeticiones sintácticas.
La anáfora es un caso particular de figura retórica que consiste en la
repetición de las primeras palabras de un enunciado (generalmente
transmite un humor optimístico):
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
Dejé por ti mis bosques... / Dejé un temblor, dejé una sacudida, / Dejé
mi sombra.
La epífora, epístrofe o conversión, dentro de las figuras literarias, es
una de las figuras de repetición; consiste en la repetición de una o varias
palabras al final de enunciados consecutivos (versos, frases).
Generalmente transmite un humor pesimístico:
No digáis que la muerte huele a nada,
Que la ausencia de amor huele a nada.

68
La anadiplosis o conduplicación es un recurso literario que consiste en
la repetición de la misma palabra o grupo de palabras al final de un verso
y al comienzo del siguiente.
Nadie ama solamente un corazón: un corazón no sirve sin un cuerpo.
Todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo
caminos, / caminos sobre la mar. (Antonio Machado).
A veces pienso en ti incluso vestida, vestida de mujer para la noche, la
noche que cambió tanto en mi vida; mi vida, deja que te desabroche...
Javier Krahe.
La concatenación es una figura que consiste en empezar una cláusula
con la voz o expresión final de la cláusula anterior de forma que se
encadenen en serie varias de ellas. Es parecida a la anadiplosis pero se usa
no solo en verso sino también en prosa:
No hay criatura sin amor, ni amor sin celos perfecto, ni celos libres de
engaños, ni engaños sin fundamento.
Y así como suele decirse el gato al rato, el rato a la cuerda, la cuerda al
palo; daba el arriero a Sancho, Sancho a la moza, la moza a él, el ventero
a la moza.
La epanadiplosis (también epanalepsis, ciclo o redición) es una figura
retórica que consiste en repetir, al principio y final de una cláusula (una o
varias oraciones) las mismas palabras, ya sea una o varias.
Verde que te quiero verde (Federico García Lorca, “Romance
sonámbulo”).
La reduplicación es un recurso literario que consiste en la repetición
de una palabra o grupo de palabras en contacto dentro de una oración o
cláusula.
No, mi corazón no duerme.
Está despierto, despierto. (Antonio Machado).
¡Orden! ¡Orden! Qué altiva imposición del orden una mano,
un color, un sonido! (Miguel Hernández)
La complexión es una sucesión de anáforas y epíforas. También se
llama epanastrofe. Esta figura literaria no es muy usada pero muy bella:
Que se precie un don pelón que se comió un perdigón, bien puede ser.
Mas que la viznaga honrada no diga que fue ensalada, no puede ser. Que
anochezca un hombre viejo y que amanezca bermejo, bien puede ser. Mas
que a creer nos estreche que es milagro y no escabeche, no puede ser.
(Lope de Vega).

69
El pleonasmo es una figura del lenguaje que consiste en emplear en
un enunciado uno o más vocablos innecesarios para el recto y cabal
sentido de él, pero con los cuales se da gracia o vigor a la expresión: Yo lo
vi con mis propios ojos. Se utiliza como recurso de expresión del énfasis,
aunque puede llegar a ser una forma de redundancia viciosa: Sal
fuera.¡Métete adentro! Te vuelvo a repetir. Cállate la boca. Un ejemplo
célebre de pleonasmo es la frase del torero español Rafael Guerra: Lo que
no puede ser no puede ser, y además es imposible.
Sin embargo, en muchas ocasiones el uso del pleonasmo es
involuntario y en algunos casos sugiere poca habilidad lingüística. Como la
rima, en ocasiones la función del pleonasmo es instructiva, para reforzar
la memoria de un tema.
La tautología (del griego decir lo mismo) es una expresión circular en
la que el sujeto es igual a su predicado nominal (Los padres son los
padres). Esta repetición puede ser involuntaria, en cuyo caso se considera
una falta o descuido; si es voluntaria, es un recurso estilístico utilizado
para producir el énfasis. Cuando es un recurso estilístico, el significado de
la primera unidad no equivale al de la segunda unidad. El primero incide
en la extensión, en la denotación de la clase, y el segundo en la intensión,
en los componentes significativos o en la connotación. Así, en la frase Los
niños siempre serán niños, el significado del primer niños es extensional,
es decir, alude a la clase de personas menores de edad, mientras que el
segundo se refiere al conjunto de rasgos (semas) asociados a los niños
(irresponsabilidad, alegría, vitalidad, travesura, etc.).
Cuando mediante la tautología retórica se pretende enunciar una
explicación y esa explicación es evidentemente redundante, sin aportar
más conocimiento, se denomina perogrullada: “el ser es lo que es”.
La derivación es una figura que consiste en la combinación de palabras
derivadas todas de la misma raíz o lexema. Sin duda un recurso literario
muy usado para darle vistosidad al texto, aquí tienes algunos ejemplos:
Temprano madrugó la madrugada... (M. Hernández).
De tu colmena, colmenero del alma, yo colmenera. (A. Machado).
¡Este insomne sueño mío! (A. Machado).
La enumeración es un recurso que consiste en acumular sustantivos
para describir algo:
Aquí, en fin, la cortesía, el buen trato, la verdad, la finura, la lealtad...
fama, honor y vida son caudal de pobres soldados.

70
Se describen las cualidades de un soldado mediante la acumulación de
sustantivos.
El polisíndeton es una repetición expresiva de conjunciones para unir
frases o palabras. Recurso muy curioso ya que puede parecer un error
estilístico por el exceso de repetición. Su función consiste en producir un
efecto de lentitud, sosiego y reflexión. Algunos ejemplos:
El tiempo lame y roe y pule y mancha y muerde.
Lo presintió en la arena y en las olas, y en la espuma y la sal y el
horizonte.
Quiero besar la tierra hasta encontrarte y besartela noble calavera y
desamordazarte y besarte.
El prado y valle y gruta y río y fuente responden a su canto
entristecido.
El asíndeton, por lo contrario, es un recurso literario que consiste en
omitir la conjunción. Suele utilizarse para dar agilidad al texto, transmite
una sensación de movimiento y dinamismo o de apasionamiento, y
contribuye a intensificar la fuerza expresiva y el tono del mensaje:
Acude, corre, vuela, / traspasa la alta sierra, ocupa el llano.
No perdones la espuela, / no des paz a la mano;
menea fulminando el hierro insano (Fray Luis de León).
Tema 6. Recursos estilísticos textuales
La paratextualidad es la relación que el texto en sí mantiene con su
“paratexto”: títulos, subtítulos, prólogos, epílogos, advertencias, notas,
epígrafes, ilustraciones, etc. También pueden funcionar como paratexto
los “pretextos”: borradores, esquemas, proyectos del autor. Los paratextos
brindan información en relación con el texto principal y sirven para
reforzar o dar información complementaria al mensaje central.
De tal manera, podemos ver que el paratexto establece el marco en
que se presenta el texto como forma de comunicación. Se distingue el
paratexto de su autor y el paratexto editorial. El primero es producido por
el autor (su nombre, epígrafe, prefacio, dedicatoria, nota al pie de página,
etc.) y el segundo al editor (tapa, catálogo, copyright, etc.). Pero esta
distinción está permanentemente amenazada, sobre todo en el caso de
los textos (literarios, filosóficos) que se consumen en períodos muy largos
y que, por lo tanto, son reciclados permanentemente.
Соседние файлы в предмете [НЕСОРТИРОВАННОЕ]
