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Практикум по истории испанского языка. Manual de la historia de la lengua española

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casa tantos maestros, tantos presentados y tantos teólogos, en quien vuestra mer ced pudiera escoger como entre peras, y decir: Este quiero, aqueste no quiero”. Mas ella le respondió con mucho donaire y desenvoltu ra: “Vuestra merced, señor mío, está muy engañado y piensa muy a lo antiguo, si piensa que yo he escogido mal en fulano por idiota que le parece; pues para lo que yo le quiero, tanta losofía sabe y más que Aristóteles”. Así que, Sancho, por lo que yo quiero a Dulcinea del Toboso, tanto vale como la más alta princesa de la tierra.
Tema 7. HISTORIA DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA
I. Material adicional
El español de América se entiende como el conjunto de va riedades lingüísticas resultantes de la evolución de la lengua en aquellas nuevas circunstancias y al contacto con otras muy diver sas lenguas (primero las indígenas, y después también africanas, europeas y asiáticas.
La restricción temporal del periodo comprendido entre los últimos años del siglo XV y la primera mi tad del XVII es la época del descubrimiento, la conquista y la colonización de América. En esta época y hasta la indepen­dencia de las colonias a comienzos del siglo XIX, el español es hablado sólo por los colonos y sus descendientes, criollos o mesti zos; la expansión del español en América se produce cuando los gobernantes de las nuevas naciones consideran necesario que la educación se realice en una lengua nacional única y declaran el español como lengua ocial.
1. La conquista y la colonización de América
Cristóbal Colón tras no encontrar nanciación en el reino de Portugal se dirigió al de Castilla, donde los Reyes Cató licos apostaron por la apertura de nueva ruta comercial con oriente. Los cálculos del almirante no fueron correctos y gracias a este hecho fortuito se produjo el descubrimiento del continente americano, descubrimiento que Colón no llegó a reconocer, con­vencido de que aquellas tierras pertenecían a Asia.
Desde la llegada a La Española (actual Santo Domingo) en 1492 hasta 1570 aproximadamente, se suceden diversas expedi ciones que amplían la conquista de nuevas tierras. En una prime ra fase, los españoles se asentaron en la región del Caribe, zona que fue prontamente colonizada; la segunda gran área conquista da fue la perteneciente a los imperios azteca y maya, esto es, el alti plano de México, de donde partieron otras expediciones españo­las que permitieron la anexión de los territorios que conforman la actual
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América central; el tercer núcleo de asentamiento fue el imperio de los incas, es decir, Perú y los Andes centrales. Fueron precisamente las lenguas de los pueblos aborígenes de estas regio nes, el taino y arahuaco del Caribe, el náhuatl del imperio azteca y el quechua del inca, las que proporcionaron más americanismos a la lengua española.
Con el n de garantizar el control sobre la administración y la explotación del Nuevo Continente, la corona española estableció un sistema político­administrativo de virreinatos en los que el vi rrey era el representante del monarca en todo el ámbito territorial perteneciente a dicha jurisdicción. Al frente del primer virreinato americano estuvo Cristóbal Colón, pero unos años más tarde fue depuesto del cargo por su mal gobierno de las colonias antillanas. En 1535 y 1543 respectivamente se crearon los dos grandes virrei natos de la monarquía de los Austrias: el virreinato de la Nueva España (México) y el del Perú. Con los Borbones se formaron otros dos virreinatos: el del Nuevo Reino de Granada (con capital en Santa Fe de Bogotá) y el virreinato del Río de la Plata.
Aparte de estas unidades territoriales y administrativas, la ne cesidad de llevar un mejor control sobre la explotación de las ri quezas de América en una época en la que la corona española dependía de éstas para mantener el imperio llevó a la creación ya en el XVI de dos importantes instituciones: la Casa de Contrata ción, que regía el comercio entre España y América, y el Consejo de Indias, máximo órgano consultivo sobre cuestiones administra­tivas y jurídicas.
La conquista supuso la muerte e incluso el aniquilamiento completo de algunos pueblos indígenas, y el sometimiento de toda una población a la minoría española; la colonización trajo consigo el mestizaje, pues son muchos los españoles que llegan sin mujer a América y forman una familia con las indias america nas. En el siglo XVI son mayoría los indios que no hablan español, pero también son muchos los que comienzan a aprender la len gua, unos por el simple contacto con los españoles para los que trabajan, otros en la escuela, unos por haber sido elegidos para servir de interlocutores entre los españoles y los indios, otros por ser hijos de emigrantes. No faltaron bilingües ilustres, como el Inca Garcilaso.
2. La literatura colonial
El descubrimiento del Nuevo Mundo supuso precisamente el encuentro con una realidad desconocida para los euro peos, un mundo que causaba admiración a los recién llegados. La descripción de los diversos viajes, expediciones y conquistas, de la geografía y la naturaleza, de los pueblos indígenas y sus cos tumbres, creencias y lenguas, va a ser materia de un
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nuevo género literario, la crónica de Indias, muy cultivado entre los siglos XVI y XVIII. Conquistadores y misioneros, protagonistas del proceso de co lonización y evangelización, van a ser los principales autores de estas obras en las que unos con tono épico, con moral o adoctrinador otros, relatan muy diversos episodios y aspectos de la con quista de América. Entre estas primeras crónicas escritas por con quistadores pueden destacarse la Verdadera
historia de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, la Crónica del Perú de Pedro Cieza de León o la Historia del descubrimiento de las regiones australes de Pedro Sarmiento de Gamboa. Entre los misioneros
ocupa el lugar más destacado Bartolomé de las Casas, dominico que luchó en defensa de los derechos de los indios y que se esfor zó por dar una visión más real de la conquista en su Historia Gene ral de las Indias, en la que criticó las atrocidades cometidas por los conquistadores contra los indígenas.
De gran interés son también las obras redactadas por indios, mestizos y criollos nacidos en América. Tal es el caso de Juan de Betanzos (Suma y narración de los incas que los indios llamaron capaccuna), Fernando de Alva Ixtlilxóchitl (Historia chichimeca), Felipe Guamán Poma de Ayala (Nueva Corónica y Buen Gobierno) y, sobre todo, el conocido como Inca Garcilaso de la Vega, hijo del conquistador Sebastián Garcilaso de la Vega y Vargas y de una prin cesa inca. Nacido en Cuzco, a los 21 años se trasladó a España, donde compaginó sus deberes como capitán del ejército español con el estudio del latín y la lectura de los clásicos y los humanistas italianos y españoles. Fue autor de diversas obras, siendo la más importante la Historia general del Perú, publicada en 1617.
En 1571 se crea la gura del cronista mayor de Indias, hombre encargado de ordenar toda la información que llegaba a la corte en forma de cartas y documentos varios, memoriales, etc. y de redactar con ella crónicas que incluyeran los aspectos históricos de la conquista, así como la descripción geográca, los recursos económicos, censos de población o todo tipo de datos etnográ cos sobre los pueblos amerindios.
II. Ejercicios
1. ¿En qué periodo se desarrolló la conquista de los territorios ame-
ricanos?
2. Di qué tres grandes zonas de asentamientos se distinguen y de qué manera se corresponden con las tres grandes fases de conquis ta y colonización.
3. ¿Qué nombre recibe el género literario que se hace eco de la con­quista de América?
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4. ¿Por qué nombre se conoce a un famoso mestizo, autor de la His toria
general del Perú ?
5. Los colonos españoles del s. XVI procedían de todas las partes de España y de todas las clases sociales, pero ¿qué perles dialectal y sociocultural fueron los predominantes?
6. Di en qué consiste el proceso de nivelación lingüística.
7. ¿En qué zona se impuso el voseo sobre el tuteo?
8. ¿Qué ocurrió con las formas de segunda persona de plural?
9. ¿Qué dos mecanismos utilizaron los españoles para referirse a los objetos de la nueva realidad con la que se encontraron?
10. ¿En qué consiste el primero de estos mecanismos y en qué se fundamenta?
11. Analiza dos cartas de la colección de documentos del periodo colonial mexicano. Son documentos de carácter coloquial escritos entre 1525 y 1816 por emigrantes españoles, criollos, indios, mestizos, etc. En la presen tación de los textos se mantiene la grafía original, pero se desarrollan abreviaturas, se separan las palabras. El signo .\ indica que en el manuscrito hay una señal o espacio equivalente al actual punto y seguido; .\\ equivale al punto y aparte; .\\\ señala que lo que aparece a continuación está separado del cuerpo del texto. Ambos documentos son de 1529 y forman una unidad, pues corresponde el primero a la carta escrita desde ciudad de México por Nuño de Guzmán a su criado Antonio de Godoy, y el segundo, a la respues ta de éste a su señor.
La carta de Nuño de Guzmán a Antonio de Godoy.
Especial amigo.\ Esta noche resçibi una carta vuestra de qujnze de agosto. Y en lo que dezis del caçonzi y su hermano, parezeme que en algo teneys razon. Y si pareçiere Gonzalo Lopez que ay los jnconvinyentes que escrebis en traellos a entranbos y benjr presos, que deje el hermano y venga el cazonçi. Y si pareçiere que deve venjr suelto, hagase y diganle de mj parte que yo no le mandava prender, sino que vinjese aca para informarme e quién le avja dicho que no avja de servir al rey, sino a Hernando Cortés; y que para esto le enbjé a llamar, y no para otra cosa, y para que crea qye me parto. Y si con esto os pareçiere que verna, venga suelto y si no, traygase preso <y q>..\\Yquanto a lo del repartymjento del mahiz, creo que no se po dra aver por ser al cabo del año, nj tampoco creo que se podra aver tanta cantidad. Repártase la más que se pudiere para lo nuevo, y mjll o dos mjll hanegas de frisoles y su agi y sal, y esto esté repartido por los señores de los pueblos pra que acudan a su tiempo a donde les hordenaredes.\ Y quanto a lo de las mjnas, yo no querria que vos os apartesedes dello, sino que enbiasedes el
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oro que ay y que procureys de que en ese rio que se ha allado se hechen mjs quadrillas. Y que pague el cazonçi los esclavos que por su cabsa se fueron y <y> murieron. Y en todo lo demas, dad horden con el que quedare para que se provea, de manera que no aya falta para quando yo fuere.\ Y porque en lo demas os tengo escrito poco ha con Diego Hernándes, vues tro conpañero, no digo más, syno que Dios sea en vuestra guarda.\ En Mexico, XX de agosto de Dxxjx.\\\ [Con otra mano] A lo que os cunpliere.\\\ Nuño Guzmán.
La carta de Antonio de Godoy a Nuño de Guzmán es la que sigue:
Señor .\\\ Aqui me escrive vuestra merced que don Po. le a djcho que se buelva, y no quiere. Soplico a vuestra merced le haga bolver, sabiendo vuestra merçed la neçeçidad que ay aca dél y la poca que ay dél en Mexico yendo el caçonçi. Esto haga, señor, lo más presto que pueda, porque aca, señor, está todo perdido, que no nos dan una çed de agua .\ Quanto a lo del mays, está, señor, bien repartido. Bien vee vuestra merçed que si va alia don Po. y don Francisco ¿quién a de recoger el mays?, ¿qué aprovecha si van alia anbos señores?. Man de se venga don Po. y baya el caçonçi. \ Y soplico a vuestra merçed que si algo quizieren <ha> dezir esos yndios al prezidente, mj señor, vuestra merçed me faboresca con verdad, como yo espero que lo hara .\ Y en lo de su pueblo pierda vuestra merçed quidado, que lo hare como so obligado. Nuestro Señor prospere y guarde su muy noble preçona, como vuestra merçed desea. Desta çibdad, jueves .\\\ Servidor de vuestra merçed .\\\Antonio de Godoy.
MANUALES Y DICCIONARIOS DE HISTORIA
DE LA LENGUA ESPAÑOLA
ariza viguera, M. (1989): Manual de fonología histórica del español, Madrid, Síntesis.
alvar, M. y b. pottier (1983): Morfología histórica del español, Ma- drid, Credos.
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cano aguilar, R. (2005): Historia de la lengua española, Barcelona, Ariel.
corominas, J. y J. A. pascual (1980-1991): Diccionario crítico etimo- lógico castellano e hispánico, 6 vols., Madrid, Credos.
corriente, F. (1999): Diccionario de arabismos y voces anes en ibe-
rorromance, Madrid, Credos.
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lloyd, P. M. (1993): Del latín al español. I. Fonología y morfología
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lapesa, R. (1981): Historia de la lengua española, Madrid, Gredos. menéndez pidal, R. (1987): Manual de gramática histórica española,
Espasa-Calpe, Madrid.
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M
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nieto Jiménez, L. y M. alvar ezquerra (2007): Nuevo Tesoro
Lexicográ co del Español (s. XIV-1726), 11 vols., Madrid, Arco/Libros.
penny, R. (2002): A History of the Spanish Language, Cambridge, CU
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Ma drid, Arco/Libros.
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TEXTOS PARA EL ANÁLISIS
I. El Cantar de mío Cid (antiguo, actual, ruso)
Son los fragmentos del Cantar de mío Cid. Son las variantes en español (antigua y moderna) tomadas de la edición Espasa Calpe, Madrid, 1999. Analiza estos fragmentos teniendo en cuenta su traducción al ruso.
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De los sos ojos tan fuertemientre llorando, tornava la cabeça i estávalos catando. Vío puertas abiertas e uços sin cañados, alcándaras vázias, sin pielles e sin mantos e sin falcones e sin adtores mudados. Sospiró mio Çid, ca mucho avié grandes сuidados. Fabló mio Çid bien e tan mesurado: «¡Grado a tí, Señor Padre, que estás en alto, esto me an buelto mios enemigos malos.»
Con los ojos llenos de lágrimas, volvía la cabeza para contemplarlos (por última vez). Y vio las puertas abiertas y los postigos sin candados; vacías las perchas, donde an­tes colgaban mantos y pieles, o donde solían posar los halcones y los azores mudados. Suspiró el Cid, lleno de tribulación, y al n dijo así con gran mesura: —¡Loado sea Dios! A esto me reduce la maldad de mis enemigos.
Из глаз его хлынули слезы, Когда он повернул го­лову и смотрел на них; Он увидел открытые двери и ворота без замков, Пустые колышки без туник и плащей, Без соколов и линяю­щих ястребов. Вздохнул Мой Сид, его угнетали большие заботы; cказал Мой Сид, хорошо и сдер­жанно: «Благодарю тебя, Боже, Отец на небе­сах! Против меня сговори­лись враги мои».
Allí pienssan de aguijar, allí sueltan las riendas. A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra, e entrando a Burgos oviéronla siniestra. Meçió mio Çid los ombros e engrameó la tiesta: «¡Albricia, Albar Fáñez, ca echados somos de tierra! Mas a grand ondra tornaremos a Castiella.»
Ya aguijan, ya sueltan la rienda. A la salida de Vivar vieron la corneja al lado derecho del camino; entrando a Burgos, la vieron por el lado izquierdo. El Cid se encoge de hombros, y sacudiendo la cabeza: —¡Albricias, Alvar Fáñez —exclama—; nos han des terrado, pero hemos de tornar con honra a Castilla!
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Готовы к путеше­ствию, отпустили по­водья. При выезде из Бива­ра пролетела ворона справа, При въезде в Бургос пролетела она слева. Пожал Мой Сид пле­чами и покачал голо­вой: «Ободрись, Альвар Фаньес: нас выгнали с этой земли!»
Mio Çid Roy Díaz por Burgos entróve, en sue conpaña sessaenta pendones, exién lo veer mugieres e varones, burgeses e burgesas por las niestras sone, plorando de los ojos, tanto avién el dolore. De las sus bocas todos dizían una razóne: «¡Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señore!»
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Lo que yo dixiero non lo tengades a mal: En Castejón non podriemos ncar; çerca es el rey Alfonsso e buscar nos verná. Mas el castiello non lo quiero hermar; çiento moros e çiento moras quiero las í quitar, por que lo pris dellos que de mi non digan mal. Todos sodes pagados e ninguno por pagar. Cras a la mañana pensemos de cavalgar, con Alfonsso mio señor non querría lidiar.» Lo que dixo el Çid a todos los otros plaz. Del castiello que prisieron todos ricos se parten;
Ya entra el Cid Ruy Díaz por Burgos; sesenta pendones le acompañan. Hombres y mujeres salen a verlo; los burgaleses y las burgalesas se asoman a las ventanas; todos ai gidos y llorosos. De todas las bocas sale el mismo lamento: —¡Oh Dios, qué buen vasallo si tuviese buen señor!
– No toméis a malo lo que os digo. Sabed que aquí en Castejón no podríamos quedarnos; el rey Alfonso está cerca y nos buscaría. Pero tampoco quiero asolar este castillo. Demos libertad a cien moros y cien moras, a n de que no digan mal de mí por lo que les quito. Ya estáis paga­dos todos, y ninguno queda por pagar. Y mañana por la maña­na saldremos, porque no quisiera lidiar con Al fonso, mi señor. A todos parece bien lo que ha dicho el Cid. Abando nan, pues el castillo, en­riquecidos entre las bendiciones de moros y moras.
Мой Сид Руй Диас в Бургос въехал, В сопровождении ше­стидесяти рыцарей. Вышли посмотреть на него мужчины и жен­щины, А горожане и горо­жанки стоят у окон, Плача, так им горько; Со всех уст слыша­лось одно: «Боже, что за хороший вассал. Если б и его господин был хороший!»
Не в обиду, вассалы, скажу я вам: «В Кастехоне нам оставаться нельзя – Королевская рать здесь настигнет нас. Но не след и замок пу­стым оставлять. Поселим сто мавров с женами там – Пускай добром поми­нают меня. Я с каждым из вас рас­челся сполна. Мы снова в поход вы­ступаем с утра. Король – мой сеньор: с ним грех враждовать». Одобряют вассалы его слова, Увозят из замка нема­ло добра, Мавританки и мавры их благодарят.
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los moros e las moras bendiziéndol’ están.
Vansse Fenares arriba quanto pueden andar, troçen las Alcarias e ivan adelant, por las Cuevas d'Anquita ellos passando van, passaron las aguas, entraron al campo de Taranz, por essas tierras ayuso quanto pueden andar, entre Fariza e Çetina mio Çid iva a albergar. Grandes ganançias priso por la tierra do va. Non lo saben los moros el ardiment que an. Otro dia moviós’ mio Çid el de Bivar e passó a Alfama, la Foz ayuso va, passó a Bovierca e a Teca que es adelant e sobre Alcoçer mio Çid iva posar en un otero redondo fuerte e grand; açerca corre Salón, agua nol’ puedent vedar. Mio Çid don Rodrigo Alcoçer cueda ganar.
Caminan hacia arriba de Henares todo lo que pueden: pasan la Alcarria adelan­te y las cuevas de Anguita; pasan las aguas (del Tajuña), entran en el campo de Taranz y se van metiendo por aquella tierra. El Cid fue a albergarse entre Ariza y Cetina, cogiendo por todo el camino gran des ganancias. No saben los moros el intento audaz de aquella gente. Al día siguiente se puso en marcha el Cid de Vi­var, pasó Alhama y la Hoz, pasó Briviesca, y más adelante Ateca, y fue a descansar en Alcocer, en un otero redondo, fuerte y grande, donde no le pueden cortar el agua, porque corre cerca el Jalón. El Cid don Ro­drigo tiene pensado ganar a Alcocer.
Вверх по Энаресу дви­жется рать, Чрез Алькаррйю летит по холмам, Пещеры Анкиты мину­ет вскачь. У Тарансского поля те­чет река. Дружина вброд ее пе­решла, За Арисой ставит у Сё­тины стан. Сид много добра по дороге взял. Что он замыслил – не вызнает враг. Утром он выступил в путь опять, Из Аламы в теснину сошел на рысях, Повел чрез Бовьерку за Теку отряд, Выше Алькосера лаге­рем стал На крутом холме, что высок, как гора. Жажда здесь не гро­зит – Халон в двух ша­гах. Взять хочет Алькосер мой Сид де Бивар.
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32 Mio Çid con esta ganançia en Alcoçer está; zo enbiar por la tienda que dexara allá. Mucho pesa a los de Teca e a los de Terrer non plaze, e a los de Calatayuth, sabet, pesando va.
Alcocer, en medio de sus ganancias. Envió por la tienda que había dejado en el campamento. Mucho pesaba su triunfo a los de Ateca, y tampoco agrada a los de Terrer, y a los de Calatayud les resulta duro.
В Алькосере Сид остался с добычей. Шатер свой с холма привезти велит он. Террер на него и Тека сердиты, И Калатаюд в нема­лой обиде.
Al rey de Valençia. enbiaron con mensaje: que a uno que dizien mio Çid Roy Díaz de Bivar “ayrólo el rey Alfonsso, de tierra echado lo ha, vino posar sobre Alcoçer en un tan fuerte logar, sacólos a çelada, el castiello ganado á; si non das consejo a Teca e a Terrer perderás, perderás Calatayuth que non puede escapar, ribera de Salón todo irá a mal, assí ferá lo de Siloca que es del otra part.”
Enviaron entonces un mensaje al rey de Valencia, diciéndole que uno que llaman el Cid Ruy Díaz de Vivar “echólo de sus tierras el rey Alfonso y vino a acampar en un lugar de Alcocer; sacó con engaños a los habitantes, y les ha ganado el castillo. Si no nos auxilias — añadían— perderás Ateca y a Terrer, perderás a Calatayud, que no habrá medio de que se salve; todo irá de mal en peor en esta ribera del Jalón y lo mismo en la del Jiloca, que está a la otra parte”.
Мавры снеслись с королем Валенсий­ским: Мол, некий Руй Диас, прозванный Сидом, Дона Альфонса прогневав, был из­гнан. Он под Алькосер пришел с дружиной И захватил его, хи­трость измыслив. «Терреру и Теке на помощь придите, Иль Калатаюда с ними лишитесь. Страну, что Хало­ном с Халокой омыта, И все королевство у вас отнимут».
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