- •El lenguaje de los textos narrativos.
- •Lea el texto 1. Compare el original y la traducción. Explique todas las modificaciones traductológicas.
- •Acontio, la fuerza de las palabras
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Explique todas sus modificaciones traductológicas.
- •Explique la traducción de los nombres propios.
- •La descripción. Textos descriPtivos.
- •Tipos de descripción
- •Procedimientos lingüísticos empleados en la descripción
- •La descripción dentro de la narración
- •Lea los textos 1 y 2. Compare el original y la traducción. Explique todas las modificaciones traductológicas.
- •Mi pueblo
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Explique todas sus modificaciones traductológicas.
- •Describa su ciudad natal, su escuela, sus pasatiempos favoritos de la niñez. La exposición. Los textos Expositivos.
- •Características de los textos expositivos.
- •Estructuras expositivas
- •Lea los textos 1 y 2. Compare el original y la traducción. Explique todas las modificaciones traductológicas.
- •"Botellón" vandálico
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Explique todas sus modificaciones traductológicas.
- •Cuente lo que opina sobre este tema, sobre los problemas de los jóvenes en Ucrania. La argumentación. Textos argumentativos
- •Características de la argumentación
- •Estructura de los textos argumentativos
- •Lea el texto 1. Compare el original y la traducción. Explique todas las modificaciones traductológicas.
- •Tabaco: La epidemia del siglo XX
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Explique todas sus modificaciones traductológicas.
- •Cuente lo que opina sobre este tema. LA prescripción. Textos prescriptivos características de los textos prescriptivos
- •Lea el texto 1. Compare el original y la traducción. Explique todas las modificaciones traductológicas.
- •¿Qué puedo hacer con mi nuevo móvil?
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Explique todas sus modificaciones traductológicas.
- •Explique la traducción del infinitivo en el texto.
- •Tipos de textos
- •Característica de los textos según el ámbito social en que se emplean los textos periodísticos
- •Características generales
- •Géneros periodísticos: de información, de opinión y mixtos
- •La noticia
- •El reportaje
- •La entrevista
- •El editorial
- •El artículo
- •La columna
- •La crítica
- •La encuesta
- •El pie de foto
- •Los titulares
- •Características morfosintácticas
- •Rasgos extralingüísticos
- •Crónica deportiva Roberto Carlos ajusta el cañón Dos libres directos del brasileño, con la ayuda de Figo en el segundo, dan la victoria al Madrid sobre un buen Albacete.
- •Боротьба з наркоманією чи бої за ринок збуту?
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina....
- •Apocalipsis en manhattan Crónica apresurada desde el centro de Nueva York en los primeros instantes de la tragedia (fragmento)
- •Китай — сша: у пошуку нового балансу сил
- •Interprete el texto a vista.
- •Al morir el pintor, la casa cambió de manos
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos publicitarios los medios de comunicación social
- •La radio
- •La televisión
- •El lenguaje de la publicidad
- •El léxico publicitario
- •Carácteres de la frase publicitaria
- •Ven a Pilé 43 (el tuteo se impone últimamente, como procedimiento que elimina distancias).
- •X será su mejor regalo. Ahora mamá nos distingue por el color de
- •Los códigos en publicidad
- •Características generales
- •Características morfo-sintácticas
- •Características léxico-semánticas
- •Europa endurece el control de la publicidad
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos científicos y técnicos características generales del lenguaje científico
- •Características morfosintácticas de los textos científicos
- •Características léxico-semánticas de los textos científicos
- •El léxico científico y técnico
- •El estilo del lenguaje científico
- •¿Qué causa las reacciones alérgicas?
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •De la traducción de las palabras siguientes del texto:
- •Explique las peculiaridades de la traducción de los términos científicos internacionales.
- •El primer metal
- •Корисні копалини Іспанії.
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina....
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos humanísticos
- •Características generales del lenguaje humanístico
- •Características morfosintácticas de los textos humanísticos
- •Características léxico-semánticas de los textos humanísticos
- •El ensayo
- •Características del ensayo
- •De un extremo a otro
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •De la traducción de las palabras siguientes del texto:
- •Miré los muros de la patria mía...
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el model 2 dado en la pájina....
- •Todo ello hizo que se iniciase el proceso...
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos literarios
- •Características del lenguaje literario
- •Los recursos literarios Plano fónico
- •Plano morfosintáctico
- •Plano léxicosemántico
- •1. Figuras de pensamiento.
- •2. Tropos.
- •Los géneros literarios
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •Haga el resumen del fragmento en forma narrativa.
- •Кам'яне диво
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina....
- •La tradición literaria.
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos oficiales (jurídicos y administrativos)
- •Características generales del lenguaje burocrático
- •Características morfosintácticas de los textos oficiales
- •Modalidad oracional
- •Características léxico-semánticas de los textos oficiales
- •Escritos jurídicos y administrativos
- •Principales textos jurídicos
- •La estructura de una ley:
- •La estructura de una sentencia:
- •Artículo 4.°
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •Traduzca al español el texto 2 y analice lo común y lo diferente del estilo jurídico de dos idiomas:
- •Конституція України
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina....
- •Acta de manifestaciones número: mil doscientos treinta y dos.
- •Expone:
- •Otorgamiento y autorización:
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... El lenguaje administrativo
- •Características de los textos administrativos
- •Modalidades de los textos administrativos
- •Documentos emitidos por la Administración
- •Los documentos emitidos por los ciudadanos
- •La solicitud o instancia
- •Instancia
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... El certificado
- •Certificación
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •La circular o el oficio
- •El acta
- •Acta fundacional
- •Acuerdan:
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... La carta
- •El currículum
- •Redacta propio currículum vitae según la estructura dada. Las alegaciones y los recursos
- •Escrito de defensa
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •La organización política de España
- •Haga el resumen del texto en ucraniano por escrito. Los textos comerciales
- •Características generales del lenguaje comercial
- •Características morfosintácticas de los textos comerciales
- •Características léxico-semánticas de los textos comerciales
- •Abreviaturas propias del lenguaje comercial
- •Expresiones latinas
- •Generalización del derecho mercantil y comercialización del derecho civil
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina....
- •Mercado único Europeo
- •Traduzca el texto al ucraniano por escrito.
- •Analice el léxico del texto y explique qué tipo de léxico prevalece.
- •Le indicamos algunas palabras que pertenecen específicamente al lenguaje comercial. De sus equivalentes ucranianos:
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... Clases de documentos
- •Cartas comerciales
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... Recibos y pagares
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 1 dado en la pájina.... Actas y contratos privados
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina....
- •Поставки доочищеної питної води торгівельної марки « Кодацька »
- •1. Предмет договору
- •2. Умови надання та порядок використання тари
- •3. Ціна продукції та умови розрахунку
- •4. Поставка продукції
- •5. Відповідальність Сторін
- •6. Інші умови
- •7. Реквізити Сторін
- •Traduzca el texto al español por escrito.
- •Haga el análisis del texto según el modelo 2 dado en la pájina.... Anexo proceso de elaboración de un texto escrito.
- •Análisis de un texto para traducción.
- •Modelo 1 del análisis de un texto español
- •Nivel comunicativo
- •Nivel lingüístico
- •Nivel traductológico
- •Ejemplo del análisis de un texto español:
- •Modelo 2 del análisis de un texto ucraniano
- •Características generales
- •Característica de las estratégias de la traducción el ejemplo del análisis de un texto ucraniano:
- •LAs tAreas para el trabajo individual
- •Traducir por escrito los textos del anexo.
- •Hacer por escrito el análisis según el modelo 1 de los textos 1-18 de la parte I; 1-17 de la parte II; 1-27 de la parte III.
- •Hacer por escrito el análisis según el modelo 2 de los textos 28-40 de la parte III. Parte I los textos según las modalidades discursivas
- •Seguimos teniendo 20 años
- •Me gustaría decírtelo
- •Pongamos que hablo de Madrid
- •El ruido y la salud
- •Aunque la ciudad ideal no exista...
- •Racismo y dopaje
- •El lenguaje y la ciencia
- •Las lenguas de España
- •La polémica sobre los niveles de vida en la Revolución Industrial
- •Rollitos de chocolate con plátano
- •Parte II los textos según el ámbito social en que se emplean
- •Dolores de cabeza
- •Platero
- •El futuro incierto de un pequeño inmigrante
- •Sol y sombra
Rollitos de chocolate con plátano
• 1 tableta de chocolate negro para fundir (250 g)
• 1 lata pequeña de leche condensada
• 3 ó 4 plátanos maduros
• masa para rollitos 'Spring' (paquetes de 30 hojas)
1. Funde el chocolate, añade la leche condensada y los plátanos maduros y mezcla bien.
2. Corta cada hoja de masa para rollitos en cuatro partes iguales para que sean pequeños.
3. Coloca un poco de relleno en el centro de la hoja del rollito y empieza doblando los laterales para que se cierre del todo y no se salga el relleno cuando se haga en la sartén.
4. Frielos en aceite de girasol justo antes de servir, para que el chocolate esté un poco líquido.
5. Se puede acompañar con helado de plátano y vainilla. Decóralos con unas nueces cantonesas.
El consejo de Cris: Al hacer el rollito, píntalo con aceite de girasol, que se haga en el horno, y al sacarlo lo rocías con miel y lo adornas con nueces cantonesas (como garrapiñadas, pero envueltas en semillas de sésamo).
Parte II los textos según el ámbito social en que se emplean
TEXTO 1
Dolores de cabeza
Los dolores de cabeza no emanan en realidad del cerebro. Nacen de irritaciones en estructuras vecinas: la piel, las articulaciones, los músculos, los nervios o los vasos sanguíneos. El tejido cerebral, encerrado en el protector recinto del cráneo, no ha desarrollado en su evolución la capacidad de reaccionar a las sensaciones de presión. Los dolores de cabeza se clasifican en primarios y secundarios. Los secundarios son síntomas de otra dolencia. Hay numerosas causas, desde un nervio pinzado a una sinusitis. La mayoría de las cefaleas, sin embargo, son primarias, es decir, no son síntomas, sino el problema en sí. En este caso, que abarca las cefaleas debidas a la tensión muscular y las migrañas, el dolor procede quizá de una misma ruta neuroquímica en el cerebro. La cadena empieza cuando los centros cerebrales del dolor se activan. Segregan serotonina y norepinetrina, que dilatan los vasos sanguíneos de las meninges que rodean el cerebro. El flujo sanguíneo crece. Al hincharse los vasos, tensan las neuronas circundantes y éstas emiten señales al sistema trigeminal, área del cerebro que controla los mensajes de dolor de la cabeza y él rostro. Sentimos entonces la cefalea. Otra cosa es por qué se inicia esta ruta. Algunas circunstancias hacen más probable el dolor de cabeza. Los desencadenantes pueden ser internos (los cambios hormonales durante la menstruación, por ejemplo) o procedentes del entorno (el estrés o la falta de sueño). La verdad es que aún no se sabe bien cómo se transforman esos desencadenantes en señales químicas.
TEXTO 2
«He aquí, pues, un primer paso: lo que define al hombre moderno es su estado de ánimo. Precisemos. ¿Qué queremos decir con ello? Sometamos esa expresión a una sencilla manipulación para averiguar su riguroso significado. Busquémosla en el Diccionario de la Academia. Textualmente dice:
ANIMO, m. Alma o espíritu, en cuanto es principio de la actividad humana. || Valor, esfuerzo, energía. || Intención, voluntad. || Fig. Atención o pensamiento.
Si a través de estas explicaciones del Diccionario quisiésemos saber lo que es un estado de ánimo, lograríamos expresiones equivalentes, pero menos exactas, como estado de alma o espíritu, o bien caeríamos en una dirección defectuosa, porque las ideas de valor, esfuerzo, energía, intención, voluntad nos conducen a pensar en un determinado estado de ánimo, pero no en nuestro presente estado de ánimo. Este es el contraste que queríamos destacar para poder avanzar en el análisis.
Hace poco tiempo hablaba en mi clínica V. Weizsaecker, a propósito de la patología psicosomática, de esa especial y misteriosa entidad humana que llamamos ánimo. Dialogando sobre las dificultades de definición, me dijo: «Una vez hice experiencias con mescalina. En plena intoxicación me sentí en una situación especial: el mundo externo me era indiferente. Los estímulos no me acuciaban, mis pensamientos y mis sentimientos cursaban como si yo no participase de ellos; aquello era un estado de ánimo». Es decir, como una experiencia intejna del ser sobre la que flotan y en la que se insertan nuestros sentimientos, emociones y pasiones. Estado de ánimo es, a mi modo de ver, la percepción de las entrañas de la vitalidad. La vida humana se nos ofrece con determinadas notas externas, pero las vivimos como una serie consecutiva de estados de ánimo que recortan nuestro ser en cada circunstancia determinada. Los objetos del mundo físico se conciben sumergidos en el éter; los acontecimientos del mundo interior los concebimos como transcurridos en un ambiente especial: el estado de ánimo, que es como el éter de la persona humana.
El estado de ánimo es el modo fundamental de situarse en la vida. La vida exterior, la vida del cosmos, es un puro cambio; la vida interna también lo es, y entre ambas influencias se logra, sin embargo, una cierta zona de confluencia, que es nuestro estado de ánimo. En él se refleja el encontrarse con... ¿Con qué? Con la vida misma. Encontrarse bien o mal, alegre o triste, esperanzado o sumido en la más negra desesperación, cien expresiones del lenguaje de todos los días nos señalan cuánta importancia concedemos a nuestro estado de ánimo».
TEXTO 3
EL advenimiento de las masas, al acrecentarse extraordinariamente los desheredados de la fortuna, es lo que mejor caracteriza la evolución social durante esta centuria. El proletariado, o sea, el obrero que no posee otros bienes que su trabajo personal, se constituyó a mediados del siglo XIX como clase social poderosa (Cuarto Estado). Desaparecida por completo la antigua relación gremial, los enriquecidos industriales de la primera mitad de esta centuria, para aumentar sus ingresos no vacilaron en mantener duras, insanas y crueles condiciones de vida y trabajo para sus operarios (sobraba la mano de obra) amparándose en el liberalismo económico que exigía, como ya dijimos, el apartamiento estatal de toda intervención en el régimen de la producción y el trabajo. El empresario capitalista considera al obrero como un factor «material» más de la producción, al que retribuye con un salario determinado, a veces pagado en especie. El régimen de mano barata indujo a emplear también mujeres y niños, que con los hombres trabajaban noche y día hasta agotarse en minas y en aquellas malsanas fábricas-prisiones. Ninguna ley de previsión social daba al operario esperanzas para el futuro, apenas se prestaba atención a la salubridad, al descanso y al embellecimiento, la rationalización industrial había roto los antiguos vínculos de amistad que unían a empresarios y obreros, las nuevas máquinas quitaban su trabajo a muchos obreros y el exceso de producción frecuentemente producía el paro; la desmoralización del trabajador, descristianizado además por la vida urbana, condujo a una desunión social y a una reacción por parte del proletariado que colectivamente busca, dirigido por los teóricos del socialismo, reformas positivas y materialistas que resuelvan en parte la evidente desigualdad económica y sus justos derechos (aumento de salario, reducción de la jornada de trabajo, seguro de vejez, previsión de accidentes, etc.). Este movimiento social colectivo llevó a una lucha de clases, por lo general violenta, que resolvió una parte del problema del trabajo en este siglo.
Antonio Palomegue Torres, Historia Universal
TEXTO 4
DIANA. Apartaos, dadme lugar,
no le digáis necedades.
Déme vuestra señoría
las manos, señor Teodoro.
TEODORO. Agora esos pies adoro,
y sois más señora mía.
DIANA. Salios todos allá;
dejadme con él un poco.
MARCELA. ¿Qué dices, Fabio?
FABIO. Estoy loco.
DOROTEA. ¿Qué te parece?
ANARDA. Que ya
mi ama no querrá ser
el perro del hortelano.
DOROTEA. ¿Comerá ya?
ANARDA. Pues ¿no es llano?
DOROTEA. Pues reviente de comer.
Vayanse los criados.
DIANA. ¿No te vas a España?
TEODORO. ¿Yo?
DIANA. No dice vuseñoría:
«Yo me voy, señora mía,
yo me voy, el alma no».
TEODORO. Burlas de ver los favores
de la fortuna.
DIANA. Haz extremos.
TEODORO. Con igualdad nos tratemos,
como suelen los señores,
pues todos los somos ya.
DIANA. Otro me pareces.
TEODORO. Creo
que estás con menos deseo;
pena el ser tu igual te da.
Quisiérasme tu criado,
porque es costumbre de amor
querer que sea inferior
lo amado.
DIANA. Estás engañado,
porque agora serás mío
y esta noche he de casarme
contigo.
TEODORO. No hay más que darme;
fortuna, tente.
DIANA. Confío
que no ha de haber en el mundo
tan venturosa mujer.
Vete a vestir.
TEODORO. Iré a ver
el mayorazgo que hoy fundo,
y este padre que me hallé
sin saber cómo o por dónde.
DIANA. Pues adiós, mi señor conde.
TEODORO. Adiós, condesa.
DIANA. Oye.
TEODORO. ¿Qué?
DIANA. ¡Qué! Pues ¿cómo a su señora
así responde un criado?
TEODORO. Está ya el juego trocado,
y soy yo el señor agora.
DIANA. Sepa que no me ha de dar
más celitos con Marcela,
aunque este golpe le duela.
TEODORO. No nos solemos bajar
los señores a querer las criadas.
DIANA. Tenga cuenta con lo que dice.
TEODORO. Es afrenta.
DIANA. Pues ¿quién soy yo?
TEODORO. Mi mujer. Vayase.
DIANA. No hay más que desear; tente, fortuna,
como dijo Teodoro, tente, tente.
Lope de Vega, fragmento de “El perro del hortelano”
TEXTO 5
Sonó la trompeta, abrió el toril su ancha y sombría boca y salió un toro negro a la plaza.
—¡Ese es Medianoche! —Gritaba el gentío.
Medianoche era el toro de la corrida, como si dijéramos el rey de la función.
Medianoche, sin embargo, no salió de carrera, cual saien todos, como si fueran a buscar su libertad, sus pastos, sus desiertos. Él quería, antes de todo, vengarse; quería acreditar que no sería juguete de enemigos despreciables; quería castigar. Al oír la acostumbrada gritería que lo inundaba se quedó parado.
Los primeros que llamaron la atención del terrible animal fueron los picadores. Embistió al primero y lo tiró al suelo. Hizo lo mismo con el segundo sin detenerse y sin que la pica bastase a contenerle o hiciese más que herirle ligeramente. El tercer picador tuvo la misma suerte que los otros.
Entonces el toro, con las astas y la frente teñidas de sangre, se plantó en medio de la plaza, alzando la cabeza hacia el tendido, en donde salía una gritería espantosa, excitada por la admiración de tanta bravura.
Los chulos sacaron a los picadores a la bairera. Uno tenía una pierna rota y se lo llevaron a la enfermería. Los otros dos se fueron en busca de otros caballos. También montó el sobresaliente, y mientras que los chulos llamaban la atención del animal con las capas, los tres picadores ocuparon sus puestos respectivos con las garrochas en ristre.
Dos minutos después de haberlos divisado el toro, yacían los tres en la arena. El uno tenía la cabeza ensangrentada y había perdido el sentido. El otro se encarnizó en el caballo, cuyo destrozado cuerpo servía de escudo al malparado jinete.
Pepe Vera salió entonces armado a la lucha. Después de haber saludado a la au-toridad, se plantó delante de María y le brindó el toro.
Él estaba pálido; María, encendida y los ojos saltándosele de las órbitas. Su res-piración era ruidosa y agitada como el estertor del que agoniza. Apoyaba su cuer¬po en la barandilla y tenía clavadas en ella las uñas, porque María amaba a aquel hombre joven y hermoso, a quien veía tan sereno delante de la muerte.
Fernán Caballero, La Gaviota
TEXTO 6
Nadie entendió la alarma de Visitación. «Si no volvemos a dormir, mejor», decía José Arcadio Buendía, de buen humor. «Así nos rendirá más la vida». Pero la india les explicó que lo más temible de la enfermedad del insomnio no era la imposibilidad de dormir, pues el cuerpo no sentía cansancio alguno, sino su inexorable evolución hacia una manifestación más crítica: el olvido. Quería decir que cuando el enfermo se acostumbraba a su estado de vigilia, empezaban a borrarse de su memoria los recuerdos de la infancia, luego el nombre y la noción de las cosas, y por último la identidad de las personas y aun la conciencia del propio ser, hasta hundirse en una especie de idiotez sin pasado. José Arcadio Buendía, muerto de risa, consideró que se trataba de una de tantas dolencias inventadas por la superstición de los indígenas. (...)
Al cabo de varias semanas, cuando el terror de Visitación parecía aplacado, José Arcadio Buendía se encontró una noche dando vueltas en la cama sin poder dormir. (...) No durmieron un minuto, pero al día siguiente se sentían tan cansados que se olvidaron de la mala noche. No se alarmaron hasta el tercer día, cuando a la hora de acostarse se sintieron sin sueño, y cayeron en la cuenta de que llevaban más de cincuenta horas sin dormir. (...)
Habían contraído, en efecto, la enfermedad del insomnio. Úrsula, que había aprendido de su madre el valor medicinal de las plantas, preparó e hizo beber a todos un brebaje de acónito, pero no consiguieron dormir, sino que estuvieron todo el día soñando despiertos. En ese estado de alucinada lucidez no sólo veían las imágenes de sus propios sueños, sino que los unos veían las imágenes soñadas por los otros. (...) Mientras tanto, por un descuido que José Arcadio Buendía no se perdonó jamás, los animalitos de caramelo fabricados en la casa seguían siendo vendidos en el pueblo. Niños y adultos chupaban encantados los deliciosos gallitos verdes del insomnio, los exquisitos peces rosados del insomnio y los tiernos caballitos amarillos del insomnio, de modo que el alba del lunes sorprendió despierto a todo el pueblo. (...)
Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía sobre la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga (...) Todos los forasteros (...) tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaba sano. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad solo se transmitía por la boca.
Gabriel García Márquez, “Cien años de soledad”
TEXTO 7
Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla) de la simplicidad de su huésped lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: «¡Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso.»
Luego le desató las ligadura y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere.
Jorge Luis Borges, “Los dos reyes y los dos laberintos”
TEXTO 8
«¡MI AMOR adorado, estoy muriéndome y sólo deseo verte!» ¡Ay! Aquella carta de la pobre Concha se me extravió hace mucho tiempo. Era llena de afán y de tristeza, perfumada de violetas y de un antiguo amor. Sin concluir de leerla la besé. Hacía cerca de dos años que no me escribía, y ahora me llamaba a su lado con súplicas dolorosas y ardientes. (...) ¡Triste destino el de los dos! El viejo rosal de nuestros amores volvía para deshojarse piadoso sobre una sepultura. ¡La pobre Concha se moría! (...) Pasé la velada solo y triste, sentado en un sillón cerca del fuego. Estaba adormecido y llamaron a la puerta con grandes aldabadas, que en el silencio de las grandes horas parecieron sepulcrales y medrosas. Me incorporé sobresaltado y abrí la ventana. Era el mayordomo que había traído la carta de Concha, que venía a buscarme para ponernos en camino. (...)
Yo recordaba vagamente el Palacio de Brandeso, donde había estado de niño con mi madre, y su antiguo jardín y su laberinto que me asustaba y me atraía (...) El jardín tenía una puerta de arco, y labrados en piedra, sobre la cornisa cuatro escudos con las armas de cuatro linajes diferentes. ¡Los linajes del fundador, noble por todos sus abuelos! A la vista del Palacio nuestras mulas fatigadas trotaron alegremente hasta detenerse en la puerta llamando con el casco (...) Concha oyó mis pasos, y gritó desde el fondo de la estancia con la voz angustiada:
— ¡Ya llegas!... ¡Ya llegas, mi vida! (...)
Yo sentí toda la noche a mi lado aquel pobre cuerpo donde la fiebre ardía, como una luz sepulcral en un vaso de porcelana tenue y blanco. La cabeza descansaba sobre la almohada, envuelta en una ola de cabellos negros que aumentaba la mate lividez del rostro, y su boca sin color, sus mejillas dolientes, sus sienes maceradas, sus párpados de cera velando los ojos en las cuencas descarnadas y violáceas, le daban la apariencia espiritual de una santa muy bella consumida con la penitencia y el ayuno. El cuello florecía de los hombros como un lirio enfermo, los senos eran dos rosas blancas aromando un altar, y los brazos, de una esbeltez delicada y frágil, parecían las asas del ánfora rodeando su cabeza (...) Concha tenía la palidez delicada de una Dolorosa, y era tan bella, así demacrada y consumida, que mis ojos, mis labios y mis manos hallaban todo su deleite en aquello mismo que me entristecía. Yo confieso que no recordaba haberla amado nunca en lo pasado, tan locamente como aquella noche.
Su cuerpo aprisionado en mis brazos tembló como sacudido por mortal aleteo. Su cabeza lívida rodó sobre la almohada con desmayo. Sus párpados se entreabrieron tardos, y bajo mis ojos vi aparecer sus ojos angustiados y sin luz:
— ¡Concha! ¡Concha!...
Me incorporé sobre la almohada, y helado y prudente solté sus manos aún enlazadas en torno de mi cuello. Parecían de cera. Permanecí indeciso, sin osar moverme (...) A lo lejos aullaban canes. Sin ruido me deslicé hasta el suelo y contemplé aquel rostro ya deshecho y mi mano trémula tocó aquella frente. El frío y el reposo de la muerte me aterraron. No, ya no podía responderme. Pensé huir y cauteloso abrí una ventana. Miré en la oscuridad con el cabello erizado, mientras en el fondo de la alcoba flameaban los cortinajes de mi lecho y oscilaba la llama de las bujías del candelabro de plata. Los perros seguían aullando muy distantes, y el viento se quejaba en el laberinto como un alma en pena, y las nubes pasaban sobre la luna, y las estrellas se encendían y se apagaban como nuestras vidas (...) Después súbitamente recobrado, encendí todas las luces del candelabro y lo coloqué en la puerta para que me alumbrase el corredor. Volví, y mis brazos estrecharon con pavura el pálido fantasma que había dormido en aquellos tantas veces. Salí con aquella fúnebre carga.
Valle-Inclán, “Sonata de otoño”
TEXTO 9
(...) Esa mañana había sido una de las tantas mañanas en que llegaba carta de mamá. Con Laura hablaban poco del pasado. No es que a Luis no le gustara acordarse de Buenos Aires. Más bien se trataba de evadir nombres. (...) Lo mejor de mamá era que nunca se había abandonado a la tristeza que debía causarle la ausencia de su hijo y de su nuera, ni siquiera al dolor —tan a gritos, tan a lágrimas al principio— por la muerte de Nico. Nunca en los dos años que llevaban ya en París, mamá había mencionado a Nico en sus cartas. Era como Laura, que tampoco lo nombraba. Ninguna de las dos lo nombraba, y hacía más de dos años que Nico había muerto. La repentina mención de su nombre a mitad de la carta era casi un escándalo. Ya el solo hecho de que el nombre de Nico apareciera de golpe en una frase, pero era peor, porque el nombre se situaba en una frase incomprensible y absurda (...) De golpe Mamá perdía la noción del tiempo, se imaginaba que... (...) «Esta mañana Nico preguntó por ustedes.» El resto seguía como siempre: la salud, la prima Matilde se había caído y tenía una clavícula sacada, los perros estaban bien. Pero Nico había preguntado por ellos. (...)
Cuando volvió a almorzar, traía intacta la carta en el bolsillo. Seguía dispuesto a no decirle nada a Laura, que lo esperaba con su sonrisa amistosa, el rostro parecía haberse desdibujado un poco desde los tiempos de Buenos Aires, como si el aire gris de París le quitara el color, y el relieve. (...) No, no le mostraría la carta. (...) Una semana más tarde Laura se sorprendió de que no hubiese llegado carta de mamá. Barajaro las hipótesis usuales, y Luis escribió esa misma tarde. La respuesta no lo inquietaba demasiado (...). Una quincena más tarde reconoció el sobre familiar. Guardó el sobre antes de salir a la calle y contestar al saludo de Laura asomada a la ventana. Le pareció ridículo tener que doblar la esquina antes de abrir la carta. El Boby se había escapado a la calle y unos días después había empezado a rascarse, contagio de algún perro sarnoso. Mamá iba a consultar a un veterinario amigo del tío Emilio, porque no era cosa de que el Boby le pegara la peste al Negro. (...) La señora de al lado tenía un gato sarnoso, vaya a saber si los gatos no eran capaces de contagiar a los perros, aunque fuera a través del alambrado. Pero qué les iba a interesar a ellos esas charlas de vieja, aunque Luis siempre había sido muy cariñoso con los perros y de chico hasta dormía con uno a los pies de la cama, al revés de Nico que no le gustaban mucho. (...) Mamá no ganaba para sustos, entre el chico de la modista que se había quemado el brazo con leche hirviendo y el Boby sarnoso.
Después había como una estrellita azul y entonces unas reflexiones melancólicas sobre lo sola que se quedaría si también Nico se iba a Europa como parecía, pero eso era el destino de los viejos, los hijos son golondrinas que se van un día, hay que tener resignación mientras el cuerpo vaya tirando.
Julio Cortázar, “Las armas secretas”
TEXTO 10
(...) Doña Rosa va y viene por entre las mesas del café tropezando a los clientes con su tremendo trasero. Doña Rosa dice con frecuencia leñe y nos ha merengao. Para doña Rosa, el mundo es su café, y alrededor de su café, todo lo demás. (...) A doña Rosa lo que le gusta es arrastrar sus arrobas, sin más ni más, por entre las mesas. Fuma tabaco de noventa y cuando está a solas, y bebe ojén, buenas copas de ojén, desde que se levanta hasta que se acuesta. Después tose y sonríe. Cuando está de buenas, se sienta en la cocina, en una banqueta baja, y lee novelas y folletines, cuanto más sangrientos, mejor: todo alimenta. Entonces le gasta bromas a la gente y les cuenta el crimen de la calle de Bordadores o el expreso de Andalucía.
(...) Doña Rosa tiene la cara llena de manchas, parece que está siempre mudando la piel como un lagarto. Cuando está pensativa, se distrae y se saca virutas de la cara, largas a veces como tiras de serpentinas. Después vuelve a la realidad y se pasea otra vez, para arriba y para abajo, sonriendo a los clientes, a los que odia en el fondo, con sus dientecillos renegridos, llenos de basura.
Don Leonardo Meléndez debe seis mil duros a Segundo Segura, el limpia. El limpia, que es un grullo, que es igual que un grullo raquítico y entumecido, estaba ahorrando durante un montón de años para después prestárselo todo a don Leonardo. Le está bien empleado lo que le pasa. Don Leonardo es un punto que vive del sable y de planear negocios que después nunca salen . No es que salgan mal, no; es que, simplemente, no salen, ni bien ni mal. Don Leonardo lleva unas corbatas muy lucidas y se da fijador en el pelo, un fijador muy perfumado que huele desde lejos. Tiene aires de gran señor y un aplomo inmenso (...). A los acreedores los trata a patadas y los acreedores le sonríen y le miran con aprecio, por lo menos por fuera. (...) A don Leonardo, lo que más le gusta decir son dos cosas: palabritas en francés, como por ejemplo, madame y rué y cravate, y también, nosotros los Meléndez. Don Leonardo es un hombre culto, un hombre que denota saber muchas cosas. Juega siempre un par de partiditas de damas y no bebe nunca más que café con leche. A los de las mesas próximas que ve fumando tabaco rubio les dice, muy fino: ¿me da usted un papel de fumar? Quisiera liar un pitillo de picadura, pero me encuentro sin papel. Entonces el otro se confía: no, no gasto. Si quiere usted un pitillo hecho.... Don Leonardo pone un gesto ambiguo y tarda unos segundos en responder: bueno, fumaremos rubio por variar. A mí la hebra no me gusta mucho, créame usted. A veces el de al lado le dice no más que no: no, papel no tengo, siento no poder complacerle...., y entonces don Leonardo se queda sin fumar.
Camilo José Cela, “La Colmena”
TEXTO 11
A poco de celebrarse las dos bodas [de sus hijos], se trasladó doña Paca de la calle del Almendro a la Imperial buscando siempre baraturas, que al fin y al cabo no le resolvían el problema de vivir sin recursos. Estos se habían reducido a cero, porque el resto disponible de la pensión apenas bastaba para tapar la boca a los acreedores menudos. Casi todos los días del mes se pasaban en angustiosos arbitrios i para reunir cuartos, cosa en extremo difícil ya, porque no había en la casa objetos de valor. El crédito en tiendas o en cajones de la plaza se había agotado. De los hijos nada podía esperarse, y bastante hacían los pobres con asegurar malamente su subsistencia. La situación era, pues, desesperada. Por aquellos días, hizo Benina prodigiosas combinaciones para vencer las dificultades, y dar de comer a su ama gastando inverosímiles cantidades metálicas. Como tenía conocimiento en las plazuelas, por haber sido en tiempos mejores excelente parroquiana, no le era difícil adquirir comestibles a precio ínfimo, y gratuitamente huesos para el caldo, trozos de lombardas o repollos averiados, y otras menudencias. En los comercios para pobres, que ocupaban casi toda la calle de la Ruda, también tenía buenas amistades y relaciones, y con poquísimo dinero o sin ninguno a veces, tomando al fiado, adquiría huevos chicos, rotos y viejos, puñados de garbanzos o lentejas, azúcar morena de restos de almacén, y diversas porquerías que presentaba a la señora como artículo de mediana clase.
Por ironía de su destino, Doña Paca, afligida de diversas enfermedades, conservaba su buen apetito y el gusto de los manjares selectos; gusto y apetito que en cierto modo venían a ser también enfermedad, en aquel caso de las más rebeldes porque en las farmacias, llamadas tiendas de comestibles, no despachan sin dinero. Con esfuerzos sobrehumanos, empleando la actividad corpórea, la atención intensa y la inteligente travesura, Benina le daba de comer lo mejor posible, a veces muy bien, con delicadezas refinadas. Un profundo sentimiento de caridad la movía, y además el ardiente cariño que a la triste señora profesaba, como para compensarla, a su manera, de tantas desdichas y amarguras. Se conformaba ella con chupar algunos huesos y catar desperdicios, siempre y cuando Doña Paca quedase satisfecha.
La situación llegó a ser un día tan extremadamente angustiosa, que la heroica anciana, cansada de mirar a cielo y tierra por si inopinadamente caía algún socorro, perdido el crédito en las tiendas, cerrados todos los caminos, no vio más arbitrio para continuar la lucha que poner su cara en vergüenza saliendo a pedir limosna. Lo hizo una mañana, creyendo que lo haría por única vez, y siguió luego todos los días, pues la fiera necesidad le impuso el triste oficio mendicante, privándola en absoluto de cualquier otro medio de atender a los suyos. Llegó por sus pasos contados, y no podía menos de llegar y permanecer allí hasta la muerte, por ley social, económica, si es que así se dice. Mas no queriendo que su señora se enterase de tanta desventura, armó el enredo de que le había salido una buena proporción de asistencia, en casa de un señor eclesiástico, alcarreño, tan piadoso como adinerado. Con su presteza imaginativa bautizó al fingido personaje, dándole, para engañar mejor a la señora, el nombre de D. Romualdo. Todo se lo creyó Doña Paca, que rezaba algunos Padrenuestros para que Dios aumentase la piedad y las rentas del buen sacerdote, por quien Benina tenía algo que traer a casa. Deseaba conocerle, y por las noches, engañando las dos su tristeza con charlas y cuentos, le pedía noticias de él y de sus sobrinas y hermanas, de cómo estaba puesta la casa, y del gasto que hacían; a lo que contestaba Benina con detalladas referencias y pormenores, simulacro perfecto de la verdad.
Benito Pérez Galdós, “Misericordia”
TEXTO 12
EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE SORIA
SECRETARÍA GENERAL
(RECURSOS HUMANOS)
DON GONZALO GÓMEZ SAIZ, SECRETARIO GENERAL DE LA EXCMA. DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE SORIA,
CERTIFICO.- Que de los documentos obrantes en esta Secretaría de mi cargo, resulta, que Da MARÍA JESÚS JIMÉNEZ SÁNCHEZ, con DNI 72878095N, Aux. de Enfermería de la Residencia Sor María de Jesús, de Agreda, tiene concedida Excedencia por cuidado de hijo hasta el día 6 de Julio de 2009.
Y para que conste y a petición de la interesada extiendo la presente certificación que sello y visa el Ilmo. Sr. Presidente de la Corporación, en Soria, a veinticuatro de Febrero de dos mil nueve.
Vº Bº
EL PRESIDENTE
(firma)
TEXTO 13
DOÑA ANA CRISTINA NOGUEIRA RAMADAS, REGISTRADORA DE LA PROPIEDAD DE PONTEVEDRA NÚMERO DOS, PROVINCIA DE PONTEVEDRA, COMUNIDAD DE GALICIA.
CERTIFICO:
Que en vista del precedente documento, presentado a las trece horas y cincuenta minutos del día diecinueve de enero de dos mil nueve, he examinado en todo lo necesario los libros del archivo de mi cargo y de los mismos resulta:
A) La FINCA DE MARÍN N°: 16437, tiene la descripción que a continuación se dice:
URBANA.- DEPARTAMENTO NUMERO VEINTE.- VIVIENDA INTERIOR, señalada con la Letra A, ubicada en el a la Este de la quinta planta alta de! edificio sito en la calle Ezequiel Massoni numero quince de la villa de Marin Tiene una superficie útil de ochenta y cinco metros cincuenta y siete decímetros cuadrados y una terrraza de quince metros veintisiete decímetros cuadrados. Esta distribuida en: hall, pasillo, salón comedor, cocina, tendedero, dos cuartos de baño y tres dormitorios.
REFERENCIA CATASTRAL.- 4832048NG2943S0020RL
B) Que según resulta del Registro su titularidad es la siguiente:
Consta inscrita a favor de DON ANTONIO CALVAR SANTOS, soltero, con D.N.I./N.I.F. 52490614Z. y a íavor de DOÑA ROSANA LORENZO IGLESIAS, soltera, con D.N.I./N.I.F. 53.110.672-S, en pleno dominio, por iguales partes indivisas por título de compra, según la inscripción 6ª, de fecha 4 de Septiembre de 2.003, al folio 121, del Libro 234 del término municipal de Marin, Tomo 902 del Archivo.
Y para que conste, todo ello, lo extiendo y expido en el presente folio de papel especial distribuido por el Colegio de Registradores para certificaciones, en Pontevedra a veintiuno de Enero de dos mil nueve.
(firma)
TEXTO 14
