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  1. Tema de estudios: Fiestas populares de España o América Latina.

A mí me tocó un tema muy interesante, el de las fiestas populares. A mí siempre me han atraido las fiestas nacionales, típicos sólo para uno u otro país o región. De las fiestas españolas me encantan las Fallas, fiesta típicamente valenciana. Se celebra anualmente desde el 15 hasta el 19 de marzo. Esta fiesta esta dedicada a San José, patrón de los carpinteros. La origen de las Fallas está relacionado con el equinoccio primaveral. Los días de la fiesta suelen quemar los “parots” o los “ninots”, figuras especiales vestidos en ropa con fisionomía humana. La fiesta se destaca por espectaculares caminatas por la ciudad, también la gente lleva los atributos de carpintero y se llevan a cabo diferentes concursos y adivinanzas. Otra fiesta muy fascinante de origen español es la fiesta de San Fermín. Los Sanfermines se celebran anualmente en Pomplona, capital de la Comunidad Floral de Navarra. La fiesta tiene lugar desde el 6 hasta el 14 de julio. Una de las actividades más famosas de los Sanfermines es el “Encierro”, que consiste en una carrera de unos 800 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. La duración de cada carrera es de 2 o 3 minutos. Algunos participantes son alcanzados por los toros sufriendo heridas por cornadas y patadas. La mayoría de las personas no se atreve a muy correr cerca de los toros, sino a una cierta distancia. Esta fiesta se destaca también por las corridas, paradas con disfraces y máscaras, fuegos artificiales, festivales musicales, procesiones carnavalescas. Tanto la población autóctona como los numerosos turistas llevan puesta la ropa blanca con pañoletas rojos, que son los principales atributos de la fiesta.

Yo quisiera contar con más detalles sobre una fiesta mejicana misteriosa y ,puede ser un poco aterradora y extraña para el resto del mundo, pero a pesar de todo muy espectacular y con mucho sentido – se llama El Día de Muertos y se celebra el 1 y el 2 de noviembre.

Para empezar me gustaría hablar un poco sobre la historia de esta fiesta. Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Las antiguas civiliazaciones de los mayas y los aztecas practicaban los rituales dedicados a sus antecesores ya hace tres mil años. Durante estas cereminias los atiguos mayas, aztecas y otros publos de mesoamérica honraban a su parientes muertos. Aquí hay que destacar que estas grandes civilización tenían un entendimiento de la muerte muy destinto a él que tenemos nosotros, para ellos la muerte es sólo el inicio, ya que después de ésta viene el renacimiento. Es por eso que los antiguos mayas guardaban con mucha cautela y cariño los restos de sus parientes y trataban de tenerlos siempre a su lado. También era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento. Estos rituales se practicaban el día de la fiesta dedicada a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos, esta fiesta ahora se conoce como el Día de Muertos.

Es también muy curioso que para los antiguos mexicanos, la Muerte no tenía las connotaciones morales de la religión católica, en la que las ideas de infierno y paraíso sirven para castigar o premiar. Por el contrario, ellos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida.

Cuando llegaron a América los españoles en el siglo XVI, se aterraron por las prácticas, y en un intento de convertir a los nativos del nuevo mundo, hicieron coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas. Esta fiesta católica se considera como el día en el que se puede ayudar a las almas de los fallecidos pasar del purgatorio al paraíso. Para hacerlo los vivos acuden a los oficios especiales, ayunos, vigilias y ofrendas, a las últimas se concede la mayor importancia. Pues, los españoles combinaron sus costumbres con el festival similar mesoamericano, creando un sincretismo religioso, dando lugar al actual Día de Muertos.

Ahora los mejicanos consideran que sólo una vez al año lás ánimas de los muertos regresen para convivir con sus familiares durante un día, departiendo con ellos, consolándolos y confortándolos ante su pérdida. Se cree que las almas de los niños regresan de visita el día primero de noviembre, y las almas de los adultos regresan el día 2. Por eso los vivos acuden a la tumba de sus fallecidos parientes y traen consigo las ofrendas. Para que el ritual en memoria de los difuntos se lleve a cabo es importante que la ofrenda contenga una serie de elementos y símbolos que invitan al espíritu y facilitan su viaje desde el mundo de los muertos. Cada región tiene algunos elementos muy típicos de esta zona, que suelen colocar en la ofrenda, pero los elementos básicos de cada región son: un relato o una foto del difunto rodeado de veladoras, sus objetos de uso personal, platillos, frutas, muchas flores, bebidas nacionales (tequila, pulque), juguetes para las almas de los niños. En el caso de que no se pueda visitar la tumba, ya sea por que ya no existe la tumba del difunto, o porque la familia está muy lejos para ir a visitarla, también se elaboran detalladas ofrendas en las casas. En muchas aldeas erigen altares enteros cerca de la iglesia. Hay que destacar que las flores y las velas son los elementos principales tanto de las ofrendas como del altar, ya que el aroma de las flores y la luz de las candelas ayuden a las ánimas encontar el camino a su tumba o a la casa.

A pesar de lo triste que puede parecer la fiesta, en realidad es un día lleno de chistes, buen humor y muchas festividades, las más espectaculares de las cuales tienen lugar en el estado de Michoacán. Este día cincide también con las ferias más alegres, donde se venden tales elementos típicos del Día de Muertos como calaveras de dulce, esqueletos disfrazados, que también son comestibles, muchos juguetes también con la simbólica de la muerte. Además los mexicanos adultos suelen regalar a los niños diferentes atributos de la muerte hechos de azúcar. Asimismo es muy característico el Pan de muerto, platillo especial del Día de Muertos. Es un panecillo dulce que se hornea en diferentes figuras, desde simples formas redondas hasta cráneos, adornado con figuras del mismo pan en forma de hueso y se espolvorea con azúcar. En las ciudades grandes es muy de moda bromear de la muerte. Es por eso que son muy populares las rimas, también llamadas "calaveras", que son en realidad epitafios humorísticos de personas aún vivas que constan de versos donde la muerte (personificada) bromea con personajes de la vida real, haciendo alusión sobre alguna característica peculiar de la persona en cuestión. Finalizan con frases donde se expone que se lo llevará a la tumba. Es muy común dedicar las "calaveritas" a personajes públicos, en especial a políticos en el poder. En muchos casos la rima habla del aludido como si estuviera ya muerto. Este fenómeno demuestra la facilidad con la que los mexicanos tratan a la muerte - no la temen, sino respetan. Y “flirtean” con ella. Es curioso que en español mexicano cuentan más de 20.000 palabras y expresiones que designan a la muerte. Los antropólogos coinciden en la opinión de que fueron los pueblos precolombinos los que formaron la percepción de la muerte que tiene los mexicanos de hoy, otro papel muy importante jugaron las guerras por la independencia de España, numerosa guerras contra los UU.EE. y Francia y la revolución del siglo XX. Todos estos acontecimientos se dectacaron por una gran crueldad y ferocidad lo que dejó una hella muy profunda en la mentalidad mexicana. Este pueblo prefirió el humor al miedo.

De resumen quisiera decir que la fiesta del Día de Muertos fue declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Y no es sorprendiente, porque es una fiesta hondamente sabia, detrás de ésta se halla una actitud muy sana hacia la muerte. Mientras el contiente europeo y los Estados Unidos fingen que no haya la muerte, que se puede engañarla, evitarla, los mexicanos hablan, bromean de ella y están más preparados para su llegada. También esta fiesta hace a los mejicanos recordar a sus parientes fallecidos, así los muertos no están olvidados. Y se sabe que estamos vivos mientras nos recuerden.