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  1. Tema de estudios:El sistema universitario en España y en Rusia: análisis comparativo.

A mí me tocó hacer el análisis comparativo del sistema universitario de España y Rusia. Y para empezar quisiera decir que casi nos hemos intercambiado de sistemas universitarios y voy a explicar el porqué.

Hace poco los alumnos rusos de los últimos cursos de Bachillerato casi no estudiaban, ya que no les importaba su nota final. Se preparaban para los exámenes de ingreso a la universidad, recibían clases particulares y asistían a los cursillos organizados por la universidad.

Mientras que en España no había exámenes de ingreso, porque la prueba de Selectividad, que se realizaba al acabar el Bachillerato, determinaba en qué universidad puedía uno entrar. Luego, la misma universidad proporcionaba el puesto de trabajo, de modo que de esta prueba dependía todo el futuro profesional. O sea la prueba de Selectividad era el criterio que más pesaba para ingresar en una carrera: un 40% de la nota final; el 60% restante correspondía a la media de las notas de Bachillerato. Al mismo tiempo, algunas facultades exigían una nota de corte distinta para cada una de las carreras que impartían, en función de la demanda y el número de plazas disponible. El preuniversitario debía rellenar un impreso en el que jerarquizaba sus opciones – qué quería estudiar y dónde – por orden de preferencia. A continuación se realizaba el examen. Una vez publicadas las calificaciones de la Selectividad, se calculaba la nota total y se le asignaba automáticamente al alumno carrera y facultad.

Este año en Rusia han abolido/suprimido todo tipo de exámenes de ingreso, implantando el así llamado Examen Estatal Único, que es muy semejante a la prueba de Selectividad que hace poco existía en España. La diferencia radica en que los preunversitarios rusos tienen que presentar sus solicitudes acompañados por los resultados del examen a las universidades donde quisieran estudiar, a su vez las universidades más prestigiosas pueden introducir unos cuantos examenes adicionales en función de una u otra carrera. Se supone que el EEU ayude a los jovenes de regiones alejadas a ingresar en aquellas universidades donde les gustaría estudiar. O sea el EEU pretende propiciar la igualdad de derechos de los preuniversitarios. Sin embargo, este sistema tiene sus inconvenientes, el mayor de los cuales radica en que no se toman en cuenta las notas que reciben los alumnos durante los cursos de Bachillerato, es decir no existe aquella correlación 40%/60% que fue característica del sistema universitario español. Como el fin principal de este examen los funcionarios rusos alegaban la supuesta lucha contra la corrupción, pero en la práctica resulta ser que la corrupción sólo aumenta y la cantidad de sobornos que hay que entregar para ingresar en una de las universidades más prestigiosas (que han obtenido el derecho de llevar a cabo los examenes complementarios) sólo aumenta.

Regresando a los cambios que experimentó el sistema universitario de España es preciso decir que a principios del año 2002 fue aprobado una ley que elimina la prueba de Selectividad, lo que provocó numerosas críticas. Algunos consideran que la reforma deja a los alumnos sin garantías de futuro. En efecto, el hecho de no ser admitido en una cierta facultad podrá suponer para el alumno la necesidad de repetir todos los trámites de ingreso en alguna otra, en la que no tendrá la seguridad de entrar, y así susesivamente. Esta situación es muy parecida a la que hemos tenido en Rusia hasta hace poco.

Ahora que ha desaparecido la Selectividad, cada universidad española establecerá la manera de seleccionar a sus alumnos. Por lo visto, el número y el tipo de exámenes dependerá de cada facultad, posiblemente, de las empresas que las financien. Esto puede provocar una mercantilización en la enseñanza. Será más dificil de entrar en las universidades más prostigiosas (como la Autónoma de Barcelona o la Compluntense de Madrid), y la cantidad de alumnos se reducirá notablemente. En consecuencia, éstos tendrán más dudas a la hora de escoger una carrera, ya que su desición irá estrictamente ligada con el concurso. Es posible que algunos prefieran probar suerte en las universidades locales, antes que arriesgarse en las de Madrid o Barcelona, dónde habrá más competencia.

El futuro del sistema universitario en Rusia tampoco está claro. Apesar de que los preuniversitarios rusos pueden mandar los resultados del EEU a cualquier cantidad de las universidades, es poco probable que ingrese en alguna prestigiosa a no ser que tenga amistades o recursos monetarios necesarias para sobornar a algún funcionario o simplemente pagar por su educación. Pero a mi ver esto no vaya a influir mucho en la cantidad de los estudiantes. Ya que en la mayoría de los casos en Rusia hay poco vínculo entre la carrera que estudiamos y el trabajo que vamos a encontrar, porque de todos modos las universidades rusos no no les asignan a sus estudiantes ningunas plazas laborales. Es por eso que en su mayoría los rusos estudian para sacar una “carátula”.